Nunca he sido muy efusiva, con mis sentimientos,
pero cuando siento que quiero a alguien,
la necesidad de demostrarlo.
Me apremia.
Te quiero.
He escritos muchos versos, algunos (la mayoria) sin rumbo...
al viento.
Pero llegaste tú
a ponerlo todo de cabeza;
haciéndome explotar de ira.
Y luego en una noche, los cosmos confluyeron.
Y desde ese día, cada día te pienso.
No me explico como sucedió, si muy poco pierdo la cordura.
Y entonces supé, que en ese entonces sin saberlo,
ya te quería.
El amor es más fuerte, aún no sucede,
pero creo que esta muy cerca,
acechando a la vuelta de la esquina conmigo a la espectativa.
A pesar de que yo tome la iniciativa,
y nos conocimos de una manera muy extraña.
Ya sabes, que las palabras sobran...
Cuando los sentimientos son verdaderos.
¡Y me encanta, me vuelve loca de cariño..!
que siempre quieras escucharme,
y que cada vez que te escucho, aunque seas tímido y de pocas palabras,
soy un poquito más feliz.
Pero sin embargo contigo, no es necesario hablar.
Hasta los silencios son divertidos, misteriosos, con incognitas;
en diferentes lugares, cada uno tratando de adivinar lo que el otro piensa.
Hablando entre sonrisas, cuando alguno dice te quiero.
Se siente en la voz a pesar de no estar cerca, que es demasiado sincero.
Y me imagino ya en el primer encuentro tantas veces pospuesto,
pero nunca rechazando la idea, que se tiene que dar.
¿Ambos con timidez?
¿O ya sin esa barrera?
Me han gustado otras personas pero tu has llegado profundo entre mis pensamientos.
No se como le has hecho entre tantas diferencias,
para haberte ganado mi corazón.
Y hacer que se abra contigo.
Dandome a conocer cosas sobre mi,
que yo misma ignoraba.
Y del mismo modo, yo no sé con certeza
qué de mi, te ha cautivado.
Pero creo que ambos tenemos sentimientos muy lindos.
Y en fin... podría seguir escribiendo,
Pero se que contigo, eso no es necesario.