Y así súbitamente,
de la nada, empecé a pensar en tí.
Y me dieron ganas de verte,
de conocerte por fin.
No sé como has calado tanto dentro de mí,
si en estos pocos días; solo hemos tonteado hasta el fin.
Pero así sin planearlo tu recuerdo vino a mí,
me cubrió tal cual manta cuyo calor hace sentir feliz.
Y divagué en la memoria de tu ser, que se está impregnando en mí.
Recordando esas fruslerías que siempre me hacen reír.
Y entonces me pregunté:
¿Qué esperas tu de mí y qué espero yo de ti?
Cuando nos observamos en silencio,
disfrutando la vecina compañía.
Al final entre risas y bromas nos decimos un ¨te quiero¨
tan real y sincero, que hace mi corazón latir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Dejame un comentario si te gusto y si no una sugerencia :)