Es lindo que sea atento, que me quiera. Pero que lo diga tan seguido y siempre las mismas palabras. No sé. No me enciende por dentro, no me hace sentir mariposas.
Y está la parte de los besos. Los siento raros imprópios desligados, como si no fueran para mí y yo simplemente estuviera siendo un reemplazo momentaneo de su dueño legitimo.
"Yo quiero querelo querer."
Quiero una loca pasión
PERO...
Él no me inspira eso.
En cambio casi cualquier otro sí. Sin embargo quién está allí es él.
Él que tenia esos besos reservados a otro dueño.
Que me quiere o eso dice constantemente.
Pero la calidez no está y quiero que esté.